A Usted le digo: Usted es un individuo maduro, no un niño que necesita que le digan qué es lo mejor para usted. Usted es un humano inteligente que es perfectamente capaz de manejar la realidad y de adaptarse a los cambios que suceden. Usted no necesita de las ilusiones y las mentiras para dar significado de la vida. Su vida tiene valor por sí misma. Corta, pero infinitamente preciosa, llena de diversión y de experiencias maravillosas, cosas buenas y malas son acontecimientos naturales y previsibles. Usted no es ningún ciudadano de segunda clase en el universo, derivando los significados y propósitos de otra mente. Usted decide dónde desea ir, lo que desea construir y cuando. ¡Deje sus visiones elevarse! Usted es no intrínsecamente malvado, sino intrínsecamente humano, poseyendo el potencial racional y positivo, de ayudar a hacer de este un mundo de justicia, paz y alegría. Usted es una persona de honor e integridad, no un malvado pecador. Usted es digno de confianza, y un amigo excepcional, y nadie necesita “probar” su sinceridad, porque su palabra es su garantía, y todos sabemos que usted es sólido. La vida es un viaje, y usted no es tan inseguro como para que tenga que tener todas las respuestas. Usted experimenta el placer del descubrimiento, de la emoción de la búsqueda y del sentido de realización personal, y sabe que usted siempre se puede adaptar y ajustar a los imprevistos. Usted es libre de explorar audazmente cada aspecto del universo sin miedo de repercusiones. No hay preguntas límites, y cada respuesta hará que usted crezca más fuerte y satisfecho. Es aceptable estar equivocado. Incurrir en equivocaciones es aceptable y un medio para conseguir experiencia, y no un boleto de ida al Infierno. Solo usted tiene las llaves de su propia felicidad. Usted tiene los medios, así que haga su vida espectacular. Usted no está a parte de la naturaleza, sino relacionado con todas las formas de vida, compuestas de la misma materia que las estrellas. Usted no es un Elegido sobre el resto, sino un hermano y un par. Gente fuera de su círculo social son aliados y amigos en potencia, y no pecadores a los que hay que convertir. El Universo aguantará mas de mil millones de años en vez de terminar con el Armaggedon el sábado próximo (o el domingo). Hemos estado en este planeta por cinco millones de años, y estamos en el umbral de conquistar las estrellas. Sus descendientes vivirán muy probablemente por millones y millones de años y experimentarán viajes interestelares, y maravillas científicas y naturales que usted no puede incluso imaginarse. Su especie no sobrevivió tanto debido a la intervención divina, sino debido a la ingeniosidad humana. Si conseguimos llegar tan lejos, no hay nada que no podemos lograr ahora que tenemos todas las herramientas. ¡Estábamos con el culo al aire los primeros 4.970.000 años y lo agradecemos mucho! El mundo continua mejorando. Más y más enfermedades son vencidas, hay más democracia y justicia civil que hace apenas 50 años atrás, y la tecnología da nuevas posibilidades a cada uno cada año. No todo es una cama de rosas, pero acabamos de salir de la Edad Oscura hace 5 siglos y es asombros cómo llegamos tan lejos ya. Usted está mentalmente seguro de que nadie a quien usted ama está destinado a un castigo eterno. Nadie está mirando meticulosamente sobre su hombro cuando usted desea estar en intimidad con su esposa o esposo, o hace cosas que, bueno, no le importan a nadie más. Usted no tiene que asumir la culpa por los crímenes de un hipotético antepasado. Usted no tiene que hacer sacrificios forzados y donar dinero para las hermosas instalaciones de la iglesia cuando sus niños necesitan zapatos. Usted no tiene que fingir humildad y rebuznar junto con una muchedumbre que fingen que son caritativos cuando tienen que depositar un cheque. Usted no tiene que fingir ser ingenuo y estúpido solo porque su partido político tiene al Creacionismo en su programa. Usted no tiene que continuar con un engaño artificial, y estar avergonzado por lo que es, solo porque un grupito de neuróticos cabezaduras no pueden aceptarlo a usted por lo que es. Usted puede tomar crédito cuando está autorizado y lo devuelve donde lo debe. Usted no tiene que fingir que las coincidencias son milagrosas y que usted es superior a todos fuera de su religión. Usted no tiene que culpar a alguien por sus propios defectos, sino puede utilizar la crítica constructiva para cambiar de opinión y así mejorar cada día. Usted puede ser sincero consigo mismo y no vivir una fantasía si usted sospecha que es una mentira. Usted no es un juguete divino creado para mitigar el ego de un “ser superior”. Usted es un ganador, uno quién ganó de manera justa el derecho a la vida en una carrera por la muerte con la participación de algunos millones de otros espermatozoides tal como usted. ¡Qué maravilloso comienzo de la vida! Usted es el descendiente directo de 10.000 generaciones de homo sapiens. Sus antepasados sobrevivieron enfermedades, guerras, hambre, calamidades, tempestades, inundaciones, traiciones, persecuciones y mucho más, a pesar de todo esto sobrevivieron gracias a su propia ingeniosidad humana. Solamente el mejor del mejor del lo más mejor posible pudo lograr sobrevivir en un cuarto de millón de años. Su herencia es sus genes, y usted es el pináculo de la evolución. Si eso no es suficiente para inspirarle entonces no sé qué lo hará. Su mente es no su enemigo, sino su mejor aliado. Usted no teme a sus inofensivos sentimientos naturales de atracción sexual, de ambición o de autoestima sensual, y no tiene que reprimirse, tener una caja con bocadillos no es pecado mortal que le hará aterrizar en el infierno. La vida se convierte en un viaje, mientras que usted está explorando constantemente los significados y la verdad de la cosas puesto que usted no respuestas fáciles como “Dios lo hizo,” “era un milagro”, “Dios tiene sus propias razones inescrutables”, “no debemos cuestionar la voluntad del Dios” y otras excusas creativas para continuar la ilusión. Usted tiene más probabilidades de tener amigos de una amplia variedad de religiones que alguien se enseña que todos los de afuera están malditos”. Tienden a decir lo que piensan más libremente con usted también, porque no tienen miedo que usted les evite como si fueran leprosos. Usted está libre de dogmas escritos por sexistas, racistas e ignorantes cría cabras de la edad de bronce, y por lo tanto puede adaptarse una manera de vivir, a un código moral, a medios de educación y una civilización que se satisface personalmente de la manera más humana y auténtica y un mínimo de hipocresía. Usted nunca se dejará engañar por un astuto Profeta del Beneficio empeñando todas sus posesiones terrenales porque “el fin está cera”. ¡Noooooo, te lo advertimos! Para los teístas, lo divino se caracteriza por lo que se sabe, y lo diabólico todo lo que queda afuera. Como ateo, usted relativamente no tiene miedo a lo desconocido. Bien, nada que un poco de terapia no puede solucionar. Usted tiene la autoestima de saber que usted está haciendo lo correcto aunque el mundo desdeña a los de su clase. Usted juzga por su propia conciencia y da una mano al necesitado, no porque le tenga miedo al castigo si usted no lo hace o porque aumentará sus méritos en la cuenta cósmica, sino debido puramente a su propio código moral de conducta. Usted es libre de apreciar a un musulmán, a un budista, a un Wicca, a un cristiano, a un vuduista o a un satanista por quienes son, no por qué son. Usted puede aprender de ellos sin prejuicios porque usted no explora con la noción preconcebida que son “ayudantes del diablo”. Usted no tiene que humillarse con sus amigos en Cruzadas Contra Harry Potter, Barney, Barbie, Marilyn Manson, D&D, Pokemon, Pitufos, Teletubbies homosexuales o cualquiera que amenace la Palabra esta semana. Usted no malgasta su preciosa vida en preparativos para su muerte. Usted es menos susceptible de ser engañado porque usted tiene el hábito de exigir evidencia, y no suele seguir al rebaño solo por la popularidad de este – los ateos no tienen un representante para olfatearle en todos sus agujeros, usted sabe. Usted sabe cómo defender lo que usted cree, y no deja que la gente decida qué es correcto para usted. Usted no tiene ninguna duda sobre el aspecto más crucial de la vida en sí: la realidad. Esto hace menos probable que usted sienta el impulso de reventarse a sí mismo y a su prójimo en busca de martirio. Usted no tiene que tener vergüenza cuando la realidad choca con su visión del mundo, como los huesos de dinosaurios o del último descubrimiento científico que contradice las Santas Escrituras, o enigmas desgarradores tales como el por qué una deidad todopoderosa, sabelotodo y todo amor no hace nada y permite cosas como lo del 11 de Septiembre. El mundo es su ostra. No hay cosa tales como “cosa que el hombre no debe saber”, “misterios que posiblemente nuestras mentes no podrán solucionar nunca”. Todo en este mundo se convierte en una pregunta, conduciendo a más preguntas, conduciendo a posibilidades sin fin y pensamientos a más ideas. El mundo tiene perfecto sentido una vez que usted se haya librado de la superstición artificial porque la realidad nunca se contradice. ¿Por qué hay dolor? Porque las malas cosas nos suceden a causa de alguien o de algo más, o de nuestras propias decisiones. Los virus no son “malignos” – hacen lo suyo para poder vivir. Los terremotos y las inundaciones son fenómenos naturales. No son obscuros castigos divinos, sino que tienen causas naturales fiables. A algunas personas no les importa lastimar a los demás. La vida no es justa. Nadie está particularmente favorecido, y el universo es un ambiente hostil, así que no hay ningún profundo misterio en cuanto a por qué las malas cosas le suceden a la buena gente y viceversa. Todo tiene causas y efectos naturales – que solamente significa que nosotros realmente podemos influenciar sus consecuencias y de tal modo nuestro destino. Usted le enseña a sus hijos a pensar libremente, a confiar en sus propios juicios y a empujarse más allá de los límites de nuestro conocimiento actual y esfuerzo humano, pues no hay preguntas que necesitan ser silenciadas, no ser hechas, o ser desechadas por ser meros problemas de “actitud” o de “rebelión”. Usted no tiene que someter a sus hijos a la censura rigurosa por miedo a que puedan descubrir el mundo tal cuál es. Usted vive cada día como si fuera el último y eso usted tiene que hacer sus propias pausas porque usted no cree en la vida después de la muerte o en rituales mágicos como la oración. Usted soporta las fallas de la medicina porque usted no cree en los milagros reservados para unos pocos, así como usted está a favor de los adelantos en otros campos del esfuerzo humano para hacer de este un lugar mejor para todos nosotros, porque usted no cree en salvadores divinos de otras dimensiones.
El calamar, la brasa y el unguento.
Enero 22, 2007El calamar asustado emite tinta para oscurecer el panorama de su atacante.
La brasa arde en la hoguera de las tribus que se defienden de la noche.
El unguento no cura las heridas de los lastimados.
Entonces:
1. El gran calamar y su lechada de calamaretes imprimen en papel corriente miríadas de bonificaciones y valetodos que impiden la visión y entusiasman a toda una manga de usurpadores que pululan por el océano cazando impropiamente a ejecutores de la molicie rentística de propiedades dudosas.
Y cuando las propiedades no son defendibles entonces sobreviene el entintado casual del progreso de la mancha y de la gota que se derrama en un mercado de peces que se lo han creído porque vagan mientras respiran agua.
De todos los peces de la mar incógnita el más avezado hasta hoy es la carpa. Han Juntado es su capitán. Han Juntado y su cohorte de carpas tienen tanta tinta de calamar como para asustar a cualquier imprentero desprevenido. Tan To Es Así es su contador preferido. Y el Gran Calamar tiembla porque el verso gráfico en los papeles se le vuelve en contra como papel de diario que el día de mañana servirá para envolver los restos de una cena indigesta de Sushi porque es así como a lo que venga habrá de vérselas sin tanto verso.
2. Y la brasa arde como un grano en el culo. Y no toda brasa es tan poderosa en términos de eficiencia y efectividad como la nuclear. Cualquier otra solución lo es muchísimo menos. Océanos de carbón, oleaginosas, viento y sol, hoy no alcanzan a justificar la tranquilidad buscada mientras nos fumamos el oro negro.
Mejor habría sido decir nos fuman.
Mientras tanto deberíamos pensar que si tanto petróleo se usa y se abusa en producir una sensación de robo cotidiano entonces podríase pensar en construir más hogueras con brasas eficientes y menos hogueras de vanidades mercantiles.
Mover y producir cualquier cosa con combustibles alternativos derivados de la producción agrícola o del reciclaje nos condena a muchos a la extinción de nuestra llama sagrada mucho antes de lo previsto. Por falta de combustible apropiado, en tiempo y forma.
El hombre es lo que come. Y si no come se muere sin remedio.
Y si alguien va a sobrevivir por falta de criterio entonces a llegado la hora de que los que vamos a morir los saludemos como corresponde y sin eufemismos.
La revolución energética no es para nada ideológica y si alguien sueña con una religión que la evada entonces ha llegado la hora de confrontar tanta idiotez.
Toda supervivencia de unos pocos se vuelve inexorablemente en contra. Pronto, cerca y lastimosamente. Hay generaciones futuras que debemos proteger.
3. Evitemos los unguentos de los maestros sacerdotes que nos recetan a diario la droga adormidera de la salvación por el combate contra lo que no existe.
Hay vida solamente después del nacimiento y antes de la muerte. El resto es puro verso.
Y evitemos en lo posible que alguien apresure o tergiverse los tránsitos entre nuestros propios y legítimos cambios de estado. Sin organización no hay vida pero la organización de la vida no es patrimonio de los que atentan contra ella. Es patrimonio de todos y cada uno de los que viven. Se nace cuando se respira y se muere cuando se expira. En el entretiempo se debe evitar todo lo que conspira.
La cama turca que pretende hacernos el batipapa no es un muy buen ejemplo de supervivencia.
Abrazos.
Homa
Magisterio posmoderno
Enero 1, 2007… trátase entonces de eliminar las pruebas concluyentes que demuestran lo que se opone a la divulgación de los sustentos del encanto mágico con que los prestidigitadores mantienen el pegamento colectivo de aquellas personas inadvertidas y muy sumisas a las que las impuestas reglas del esclavismo conceptual han seducido hasta ahora.
Los pases mágicos con que nos bombardean los maestros de turno son financiados mediante la carga impositiva sobre quienes ya ni siquiera pueden acceder a los mercados del trabajo.
Pretenden carcelariamente convencer a sus planteles de educandos que sus derechos no son lo que parecen y sus obligaciones consisten en aguardar hasta que se mueran pagando una deuda que nunca contrajeron y tan inexorable como el no poder curar cualquier enfermedad a la que las corporaciones farmacológicas no les interesa curar por menos del precio que salve de antemano las deudas de la conquista indiscriminada. Y si se mueren durante el entretiempo entonces gozarán de un pagadiós interminable.
La gloria de los modernos maestros de la desesperanza consiste en, Hollywood mediante, contar cuanto antes con la dupla perversa del virus-antivirus que les permita sembrar y cosechar las plagas del descontento con la continuidad asegurada de los réditos bursátiles que se actualizan en segundos en distintos lugares del mundo sin importar los ciclos naturales circadianos de vigilia y reposo.
La maldición que pesa sobre ellos resulta de una perversa asincronía entre la rapidez económica con que se halla cualquier virus contaminante y la lentitud con que se puede contar con la inteligencia curadora, que permita contabilizar los ingresos de una renta expoliadora por falta en tiempo y forma, con el antivirus que calme, sin intervención genocida, la desesperanza y la revolución entre sus ratas de laboratorio. Y también resulta de una exacerbada solidaridad que se hace carne aún entre la gente que inesperadamente se vuelve en contra por razones de supervivencia necesaria y urgente.
Afortunadamente el mundo es tan complejo que nunca hasta ahora se ha defraudado totalmente ni sistemáticamente a pesar de cualquier esfuerzo humano por lograrlo. Y podemos reconocer en su historia valientes esfuerzos de legiones de personas de bien que han contribuído a lograrlo sumando sus geniales contribuciones en pos de asegurar resultados magistrales sin recurrir al engaño ni a la tortura de las especies que lo habitan.
Escuchemos a los que se han preparado para que todos podamos sobrevivir en esta balsa y no a los que discriminatoriamente pretenden arrojarnos al mar por apropiarse de nuestra ración de supervivencia, mientras borran las huellas que los incriminan en nuestra forzada desaparición.
Homa
De ventanas y puertas
Diciembre 29, 2006El gran mérito de cualquier exploración intelecual reside en no contentarse con mirar a través de la ventana más próxima el paisaje que los interesados arquitectos han fabricado de modo intencional para satisfacer nuestros más íntimos deseos de contención y permanencia dentro del edificio que han construído de acuerdo a manuales jerárquicamente editados por aquéllos que ignorando el instinto de superación colectiva se visten con los ropajes del sálvese quien pueda mientras yo sobreviva.
El gran mérito de cualquier exploración intelectual reside por lo tanto en la búsqueda de las puertas que nos permitan a todos los inquilinos de este conventillo inventado salir a probar que los paisajes que vemos desde nuestras ventanas son vistas escenográficamente montadas mediante telones que esconden la autenticidad de un mundo al que intentan apropiarse los poco imaginativos candidatos a dueños de la bolsa en la que depositamos nuestros ahorros mientras se nos niega el acceso a los laboratorios del desencanto para tornarlos en molinos de prosperidad para todos.
Hoy las ventanas que dan a escenografías decepcionantes son tantas que cada vez son más numerosos los inquilinos dedicados afanosamente a la búsqueda de puertas sin cerraduras que les permita escapar adonde sea, lejos, y lo antes posible.
Entonces resulta que muchos caen en las trampas de asimilación del descontento que no son otra cosa que agujeros de decepción instalados cual trampa cazabobos de película usamericana, adyacentes y del lado de afuera a falsas puertas que permiten reencausar a los decepcionados hacia adentro del inquilinato una y otra vez sin solución de continuidad. Llámese marketing, administración por objetivos, decretos de necesidad y urgencia, estado de sitio, terrorismo de estado y del otro, corrupción, paraísos fiscales, comisiones de investigación, estadísticas, control de precios, genocidios, impuestos varios recesivos, justicia lenta, tardía y nunca si es posible, subsidios, etc., son todas puertas que inventan los arquitectos de la flotabilidad garantizada para los que todavía son capaces de aguantar las vistas que los magos de la improvisación les ofrecen a través de esas ventanas que dan a paisajes fríamente calculados.
Y también hay personas que fundan escuelas para ayudar a la gente a saber buscar esas otras puertas escondidas y sin trampas del lado de afuera, que les permita escapar y construir edificios con vista al mar de la realidad. Es a ellas que debemos recurrir para sostener y desarrollar nuestras capacidades de supervivencia en un marco de sentido común y dentro de una comunidad de sentidos.
Dije demasiadas ventanas, pocas puertas. En realidad debería haber dicho hay muchas puertas que no sabemos dónde están pero vale la pena localizarlas.
Este es mi mensaje 2006 para todos ustedes, contertulios de la nave que continúa navegando.
Abrabesos.
Homa
El dilema actual del orgullo
Noviembre 28, 2006EL ORGULLO NO ES UN ANILLO
Si para demostrar una característica distinta y enfatizar sus propiedades adecuadas en un medio contestario hace falta recurrir al sentimiento de orgullo, entonces es dable inducir que el sistema, a pesar de todo, reubica a sus jodidos durante todo el tiempo que haga falta hasta el reconocimiento taxonómico de las excepciones propuestas. O que algo distinto está sucediendo que amerita romper el silencio dogmático, o a asesinar al nido de la divergencia.
La primera señal del conflicto entre las muchedumbres proviene, siempre, de una acusación kafkiana sobre la improcedencia de la defensa de conductas que atentan contra la estabilidad de lo que las mayorías consideran como representando la base de su sustento moral.
Sustento al que que la conducta de otros mercenarios, simbióticos y aprovechadores, en principio califican de “imprescindibles”.
Y posteriormente se dedican a eliminar prolijamente la temática y sus fuentes de conflicto mediando una exhibición desmesurada en los medios de comunicación de las presuntas monstruosidades que reemplazan a otras que resultan en dilemas morales que de ninguna manera se resuelven tan sencillamente.
No es lo mismo matar gente sin aviso que no engendrar a alguien por divertirse homosexualmente. Y aunque el balance moral sea pésimo para la primera opción, pocos son los que se dan cuenta que la propaganda guerrera se basa fundamentalmente en lo contrario a la segunda.
Y entonces se acentúa la demostración del orgullo gay. Orgullo basado en imposturas que aprovechan un error que cualquiera entiende porque hasta la naturaleza actúa como puede. Y la ayuda un sistema poco humano que discrimina hasta donde el error se disimula y ayuda a esconder otras perversiones antinaturales.
Abrazos reiterados no concuspicentes.
Homa Al Plato
El mérito mayor de “La Gaya Ciencia” de Niestzche es que hemos sido notificados sobre la muerte del “Gallo”.
No hace ninguna falta, hoy, contratar a ningún otro cafishio. Si nos vamos a emputecer, el orgullo sobra.
El sotobosque
Noviembre 25, 2006Resulta que al criticar las creencias se expande necesariamente el acto creativo. Por otra parte muchas creencias afincadas poseen agujeros negros indescriptibles, desde el orígen, que manifiestan debilidades propias de estafas morales que superan a sus creyentes que las asumen como si fuesen pídoras de toma diaria y de por vida. Las campañas propagandísticas, que no publicitarias, de la gragea metafísica propende al consumo gratuito de las clases abandonadas por la ayuda seria y responsable. Clases que no necesariamente han sido taxonómicamente clasificadas por el conjunto de manipuladores interesados en guiarlas hacia un destino utilitario para nadie más que los que las usan y reproducen un esquema de resultados ventajosos a sus fines indocumentados y negados como laudatorios en la esperanza en una vida mejor. El verdadero acto creativo es aquél que demuestra fehacientemente que la mierda diaria puede y debe construir un futuro mejor mientras el desorden no nos alcance inmediatamente y que persista una conducta superadora que nos aleje paulatinamente del cartón salvado entre los residuos recolectados y desechados por las tribus que despilfarran el futuro. O que hay diamantes invaluables esperando a demostrar su valor en un mercado en el que valga la pena ser cotizado sin desmedro. Si alguien piensa que el tiempo es inherente a una aplicación matemática de la termodinámica porque existe cuando el aumento de la entropía del universo se manifiesta, implacable, entonces se dará cuenta que la maravilla reside en escalar montañas y no en fabricar agujeros. Las actitudes cristianas son tan perversas como los de la cientología que veneran algunos idiotas del bosque sagrado que imitan sin sentido el ritual de la demostración de un poder robado a la gente que asiste a un espectáculo denigratorio de la humanidad. No hace falta ninguna en creer en matrimonios fastuosos, ni en hijos africanos o chinos adoptados en pos de una salvación mediática paupérrima y a corto plazo. Si Hollywood ataca no permitamos otra cosa que la denuncia de sus métodos baticanos. Es imprescindible evitar que las mierdas de pocos alcancen las playas de muchos.
Mare Nostrum
Noviembre 18, 2006Cuando el éxito de la percepción mayoritaria entre las gentes es contraria a la idea de que existe vida más allá de lo necesario y suficiente entonces se desarrolla el interés por el sostenimiento del concepto de que la vida es lo que sucede entre los dos cambios de estado incontrolables por el individuo que se resumen como el nacimiento y la muerte.
La fórmula para el pasaje feliz entre cambios de estado no está determinada ni por comprensión ni por extensión. Diríase hoy que las metáforas recetarias cambian de formulario de acuerdo al médico que se atreva a diagnosticar las complejidades de un tránsito complejo de las individualidades y las solidaridades que sostiene el conjunto más allá de su yacencia en el desconocimiento de lo que los enferma por carencia de ánimo y fortaleza para superar lo que no se da, o se le niega por acción u omisión, dentro de un hospital que aparentemente se va transformando en loquero.
Entonces resulta utilitario transformar la preocupación moral en ocupación por desocupar las camas invadidas por gentes que el sistema define como ocupantes innecesarios de este mundo que podría ser mejor en caso de que ya no existieran por motivos de raza, credo, edad, geografía que alberga recursos escasos, hambre inducido, y principalmente resistencia natural a desaparecer de donde hace falta invertir dinero sin riesgos de localismos peligrosos.
El comportamiento guerrero y mafioso de las élites sociales modernas ayuda mucho a eliminar la angustia sobre qué tipo de paraíso puede ganar cualquiera de nosotros una vez que la bomba nos caiga encima. A la angustia existencial la han tornado en inmediata e intrascendente para cualquiera que se arrogue el derecho venal de administrarla. De tanto pensar en esa posibilidad se nos está borrando el interés sobre el futuro inmediato. Y así es como tampoco nos interesa ni siquiera preocuparnos por la donación de órganos, o la clonación, o la investigación sobre células madre, o la crisis que se avecina en el soporte de la vida que aparece como mucho más inmediata a un iceberg nuclear en el rumbo de la civilización actual.
La solidaridad existe y como siempre ofrece recompensas invaluables y muy dignas. Pero la solidaridad no trasciende a los necesitados. Surge como autocompensación sistemática, no como prebenda.
Lo malo radica en que el mensaje de las dirigencias no es claro ni falto de interés. No es claro porque se transmite por un canal plagado de interferencias y malas voluntades interesadas en sodomizar a los recipientes. Y no es falto de interés porque para las clases dirigentes el que se salve debe pagar algún precio por el sustento. La alternativa es casi siempre que el apoyo se da condicionadamente a un plazo que obligue a renovar el contrato.
Otra metáfora relevante:
“Imagínese un crucero que recorre las tranquilas aguas del Caribe.
En la primera clase viajan los millonarios; en la segunda clase viajan profesionales, cuentapropistas, jubilados decentes y, en fin familias de gente común que, esfuerzo mediante (si usted es un escéptico o un realista irredento, recuerde que se trata sólo de unjuego imaginario), por fin viven el sueño del dolce far niente. En el sector inferior de la nave, cerca de la sala de máquinas convive la tripulación.
Una noche en que se celebra un “Champagne Party” en los lujosos salones de la primera clase, el capitán anuncia en distintas lenguas que acaba de estallar un nuevo e inesperado conflicto bélico en un mar cercano. También anuncia que al día siguiente, en cuanto se arribe a
puerto, los pasajeros y la tripulación contarán con la opción de descender de a bordo ya que, de allí en más, toda persona que se encuentre en la nave, aún poniendo en riesgo su propia vida , será obligado a realizar una labor solidaria, ocupándose de los heridos de guerra que la nave rescatará de alta mar.
Imagínese además que, una vez en el puerto, la mayoría de los millonarios – tras disfrutar del jolgorio – abandonan la nave. Les siguen las familias, quienes pese a no haber sido invitadas al evento, alcanzan a escuchar, lejana pero a tiempo, la voz del capitán, y optan por descender a tierra. Por supuesto, hay quienes también deciden, autónoma y libremente, permanecer en la nave. Al fin y al cabo, ¿por qué no comprometerse en una acción solidaria que tal vez incluso hasta los sobreviva?
Pero la tripulación no corre la misma suerte: unos dicen que allí abajo, donde los ruidos de la nave ensordecen o, en el mejor de los casos, casi se confunden con el rumor del mar, no se oyó la muy lejana voz del capitán. Otros alegan que no entendían su idioma. Lo cierto es que ni se enteraron de la fatídica novedad.”
La metáfora ha sido extraída de:
“Inteligencia Etica para la vida cotidiana”, de Diana Cohen Agrest.
Abrazos.
Homa
El protector solar
Noviembre 18, 2006No es lo mismo apostar en un casino en la mesa de blackjack, o en la ruleta, o a los dados, o a levantarse una mina en el bar. No es lo mismo apostar en un casino poco dinero o todo lo que uno posee. El casino casi siempre gana y uno casi siempre pierde. La gran diferencia estriba en darse cuenta, antes de entrar, que los patrones del casino, ya se han descubierto anticipadamente el modo de esquilmar a los incautos. Y religiosamente le dan la bienvenida a los incautos que acuden porque de tiempo en tiempo alguno que otro afortunado demuestra lo que es propio de una conducta irracional. Las conductas racionalmente tramposas son castigadas equitativamente de acuerdo a un código mafioso que trata de desincentivar prácticas tan poco lucrativas para los patrones del establecimiento. En el juego de las religiones sucede más o menos lo mismo. Hay un casino en el cual nadie gana porque hasta el día de hoy se premia a todos los jugadores anticipadamente advirtiendo que se continúa pagando la deuda del casino con las ganacias impagas de generaciones anteriores que ya no están en este mundo. O sea que pagan sin culpa hasta que los acreedores sigan manteniendo la fe en un pagadiós que que se digne enviar a su profeta a cancelar la deuda en tiempo y forma. Mientras tanto los jugadores recaudan sin cesar tanto en Medio Oriente como en América y en cualquier otro lugar del mundo a su alcance. El casino sigue viviendo de recaudaciones temporales sin apuros intemporales. Porque Ud. ya lo ve, adónde vayan pagan tributo. Y sus apostadores son los elegidos por la patronal. Otro casino ha descripto inmejorablemente y de modo lujurioso el paraíso que se dedica a los ganadores de los premios a la dedicación vitalicia a apostar sus fortunas en nombre de a la que mejor te parezca. Allí, entre huríes de generosas senxualidades y otras drogas concuspicentes se realizará el pago de una vida desierta con pocos oasis de diversión. Casi casi como el de vivir en un hotel en las dunas (Dune).
Otro casino en cambio tiene un gerente romántico nombrado desde hace mucho tiempo por el dueño. Dueño que jamás se tomó el esfuerzo de definir los premios que allí se ganan. Al parecer los premios no existen. Lo que sí se sabe es que el dueño en algún momento tuvo la necesidad de enviar un representante al desierto crediticio de modo de convencer a los apostadores de que era imposible que un camello pasara por el ojo de una aguja, o de que los premios se reservaban para los pobres que no apostaran lo que no tenían, o que a los idiotas se les daría un ticket de consumo para acceder al patio de comidas del subsuelo, y otros muchos premios consuelo para los que apostaran lo poco que tuvieran en el esfuerzo de construcción de barrios cerrados todo terreno (desde el tipo catacumba hasta el tipo vaticano y hasta el actual tipo country). Hay además otros casinos en los cuales el premio no es fijo y depende mucho de lo que el apostador valore. Se los denomina Asiáticos. Lo que sí es cierto para estos casinos es que no pagan en especias ni en dinero. Privilegian las mesas de casino sin fichas, las mesa de dados sin dados, las mesas de cartas sin cartas, la ganadería sin vacas, la silvicultura sin árboles, y la agricultura con mucho arroz y con curry, los templos con campanas y mucho om y chiquilines devenidos en la mas estupida elección dirigencial, además de nirvanas y otras huevadas circunstanciales. Como verán hay muchos casinos para todos los gustos. Y el empleo de protector solar no es demasiado importante para el que toma baños de luna. Homa
Se nos jodió el Jedi
Noviembre 15, 2006En otras épocas, que son las de ahora, el imperio central dióse a la aventura reganiana de conquistar las zonas del imperio que se oponían a eso mismo mediante la Guerra de las Estrellas por si las dudas.
Hoy, PINK HOUSE LIGHT AND MAGIC, nos brinda un novedoso capítulo de la guerra de las estrellas devaluadas.
Ambientado el capítulo en el planeta de la anomia, mostrando la problemática del asteroide Argentooin donde las huestes de Gym Naughties arruinan el espectáculo futbolístico, mientras los paraimperiosos emplean la droga Dream Dancing for Nothing y el grupo The Politics for Nobody canta la canción “We are the Absolute Patrons”, surge como perla negra el Jedi Delía Katessen.
¡Aplausos!
El que te jedi, luego de una errática herrería de errores inadmisibles desde una perspectiva hollywoodense propia del cine de terror se atreve a cometer un aparente suicidio que es digno de los argumentos que evaden sus mandantes sin escrúpulos.
Y para peor nuestro pequeño Jedi ha resuelto y demostrado las grandes contradicciones que afectan al desgobierno pingooin en orden a no defender ni siquiera a la tropa que se opone al ”Lado que la Tiene muy Clara”. Sobre todo cuando la claridad de objetivos resulta una carencia total.
El Jedi vuelve a vivir en las calles mientras los ladrones palaciegos auscultan encuestas mentirosas provistas por estadísticos interesados y le dan vueltas a la manija de la Máquina de Impedir. No goza de otros méritos pero al menos goza de uno, cosa que no es insuficiente cuando se lo compara a políticooings de lengua limitada y de pensamientos ausentes.
De todas maneras, aunque esta exposición de los hechos les parezca plausible, personalmente opino que para un esclarecimiento basado en la ficción sobre la realidad de nuestro mundo me parece mucho más apropiado la lectura de la saga “Dune” que la de “Star Wars”, “El Señor de los Anillos” o “Harry Potter”.
Abrazos.
Homa
Rebelión en la quinta
Octubre 19, 2006“¡Seremos fiambre, o seremos nada!” dijo Napoleón.
Así enunciada la verdad universal sobre la inevitabilidad del cambio de estado y de estantería en el almacén del mundo el anuncio sonó cuanto menos muy provocador. Sobre todo teniendo en cuenta el precio a futuro del fiambre en un país agrícola-ganadero.
Habiendo logrado y demostrado fehacientemente la primera parte del apotegma, el recuerdo de Napoleón ha provocado eficiente y eficazmente la consumación de la conclusión proposicional. Sobre todo teniendo en cuenta que el fiambre ya se nos ha ido de las manos a los que comprobamos que, efectivamente, somos nada.
Con el paso del tiempo y el advenimiento del mercado, la granja de Napoleón ha sido degradada a categoría de quinta y la quinta ha pasado a la historia gracias a la competencia entre hormigas constructoras y camioneros sin gasoil. El fiambre, bien gracias, bajo una campana de cemento esperando la acumulación de otros cortes que eviten la soledad y sin atosigamientos, y las moscas zumbando casi gremialmente alrededor de las cabezas sindicalizadas de los ladrones de turno.
Acto seguido, en el pasado, dijo Napoleón: “Los únicos privilegiados son los niños”. Hoy parece que los niños a los que se refería se detuvieron en el tiempo y hacen uso y abuso de los privilegios que los separan del resto de la sociedad. A los llegados más tarde, en inferioridad de condiciones y sin amparo evitable, que los salve Magoya, ente sin cadáver conocido ni expropiado ni vapuleado. Parece que sin cadáver es al pedo salvar a nadie a menos que hayan pasado dos mil años desde el escamoteo.
Luego anunció: “Sólo la organización vence al tiempo”. Y entonces los clubes de fútbol y los sindicatos formaron legiones de barras bravas para que no les robaran sus costosos trapos coloridos en las colosales y desgraciadas degradaciones humanas.
Luego y muy ¿sagazmente?, sólo eso, echó de una plaza a “esos estúpidos imberbes”. Esos estúpidos imberbes, que no niños, crecieron a ritmo de soja y hoy copan cualquier plaza aunque el césped ya no crezca y el guardián no pasa de ñoqui a sueldo municipal.
Curioso resulta que hoy ni los piqueteros van a las quintas a juntar cartones. Son cartoneros pero para nada boludos, sólo son excluídos, ni coprófagos.
Y de los pinguinos, mejor ni hablar.
Escrito por FILATINA
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